Ajo, cómo nos beneficia

El ajo es uno de los alimentos con más propiedades beneficiosas para la salud. Su sustancia activa más relevante es la aliina, un compuesto volátil e inodoro de naturaleza sulfurada. Al trocear el ajo y romper su estructura, ésta se transforma en alicina y ésta, en disulfuro de alilo, un compuesto que le da su peculiar y característico aroma. Si se toma crudo, mantiene sus propiedades beneficiosas para la salud, como facilitar la eliminación de residuos celulares, estimular la secreción de bilis por parte del hígado, facilitar la depuración hepática, estimular la síntesis de queratina y colágeno (mejorando el aspecto de cabello, piel y uñas), regular el equilibrio de azúcares y aliviar los síntomas de procesos inflamatorios como la artritis. Además, contiene vitaminas del grupo B y cantidades discretas de vitamina C. Entre los elementos minerales destaca sobre todo el azufre.

Cómo incorporarlo a tu dieta

Sus excelentes cualidades depurativas, diuréticas, antisépticas y antibacterianas convierten al ajo en un alimento saludable para cualquier persona. Para incorporarlo a una dieta sana puede consumirse crudo, como ingrediente de ensaladas, o como condimento en multitud de platos. Se trata del elemento principal de muchas recetas de la cocina mediterránea: alioli, salsa pesto, gazpacho, ajoarriero, sopa de ajo… potenciando el sabor de estos, pero especialmente de los arroces. También es muy apreciado en el pan tostado o como aderezo en las patatas.

Además del ajo fresco, pueden encontrarse en el mercado otros productos como el ajo seco, el ajo seco en polvo, el aceite de ajo, encurtidos… Es el fresco el que garantiza los efectos beneficiosos en la salud, gracias a la alicina. Hay que tener en cuenta que ésta se altera al fermentarlo, conservarlo o almacenarlo mucho tiempo.

Sabías que…

Para evitar que el ajo repita después de las comidas, se recomienda abrirlo por la mitad a lo largo o quitarle el germen o brote que contiene en su interior, que es el que produce el mal aliento y resulta más indigesto. También podemos atenuar su sabor dejando los dientes en remojo toda la noche durante una hora antes de cocinarlos.

Algunas ideas para incorporarlo en tus platos

  • Coliflor al vapor con refrito de ajos
  • Coca de berenjena y ajo asado
  • Bacalao ajoarriero
  • Sopa de ajo
  • Ajoblanco
  • Alioli
  • Guacamole