Algunas prendas de poliéster contienen el tóxico antimonio

En un estudio publicado en Journal of the Textile Institute llevado a cabo por el grupo de recercaTecnATox (Centro de Tecnología Ambiental Alimentaria y Toxicológica) de la Universidad Rovira i Virgili (URV) en el que se han analizado tejidos del hogar, como toallas, ropa de cama y pijamas, se han identificado algunas piezas que, a través de su contacto directo con la piel, podrían ser potencialmente peligrosas si la persona que las usan o llevan encima lo hiciera de forma continuada. Es el caso de la ropa de poliéster (el tejido que se utiliza en las camisetas deportivas, por ejemplo), en la que se ha detectado una presencia de antimonio que, en algunos casos, está por encima de los límites permitidos.

“El cociente de peligro (HQ) máximo para todos los elementos estuvo muy por debajo de 0,01, lo que indica una situación segura; la única excepción fue el antimonio, cuyo HQ debido al uso de ropa de cama (por un lado) y pijamas y toallas (por otro) fue de 0,4 y más de 1, respectivamente”, señalan los autores. Los efectos del antimonio en contacto con la piel se traducen en afectaciones dérmicas, así como problemas en el tracto gastrointestinal y al aparato reproductor. De hecho, la Agencia Internacional de Investigación sobre Cáncer (IARC), ha clasificado el trióxido de antimonio como un metal posiblemente cancerígeno para los seres humanos.

Fuente: JANO