¿Conoces el batch cooking?

Bajo este nombre se esconde una idea práctica que todos podríamos llevar a cabo: cocinar un día para toda la semana. No se trata de ponernos a cocinar complicadas recetas ni platos muy elaborados, sino de tener preparados algunos básicos (arroz, legumbres, verduras, salsa de tomate, pisto…) a los que poder recurrir cada día de la semana para comer sano y equilibrado, que te evitará recurrir al precocinado, a pedir comida a domicilio… Además, ahorras tiempo y también dinero pues te evita comer de menú.

Puedes hacer platos que sean fáciles de refrigerar e incluso de congelar, y que luego puedas comer rápido sin pensar en cocinar, sino simplemente en calentar y aderezar si es necesario. Y aunque podemos dedicar una tarde a la semana también podemos aprovechar cuando preparamos un plato para hacer de más y simplemente congelar.

Muchas ventajas

  • En dos o tres horas puedes preparar menús para cuatro a cinco días (si refrigeras).
  • Ahorras dinero.
  • Aprendes a planificar.
  • Comes más sano y controlando qué ingredientes utilizas.
  • Evitas desperdiciar comida.
  • Aprendes a reutilizar un alimento para diferentes preparaciones.

Dos opciones de batch cooking

A la hora de practicar el batch cooking podemos optar por:

  • Preparar varios ingredientes para después mezclarlos en el momento según nos apetezca. En este caso se trata de una opción más flexible que nos permite crear combinaciones e improvisar según el hambre. Se trata de tener, en recipientes distintos: cereales (arroz, cuscús, patatas hervidas…), legumbres (lentejas, garbanzos…), verduras asadas o al vapor, pisto, salsa de tomate, pollo asado, huevos cocidos…
  • Cocinar menús más completos: cremas de verduras, guisos de albóndigas o pescado, lasaña, canelones, croquetas, quiches…

Como ves, hay muchas opciones, y todas supondrán ventajas para hacer más llevadera tu semana. Haz la prueba.