Cuidado con el aire acondicionado en verano

Algunos trastornos de salud recurrentes cuando llega el calor han hecho que muchos estén reduciendo el uso del aire acondicionado y volviendo a métodos anteriores para refrescarse: ventilador, crear corrientes de aire, abanico, poner toldos, darse una ducha, dormir con las ventanas abiertas…

Y es que el crecimiento de hogares con aparatos de aire acondicionado ha ido en paralelo a los dolores de garganta, resfriados, dolores de oído, contracturas cervicales… por abuso del frío en época de calor. Los expertos lo tienen claro: una utilización prolongada y a temperaturas extremas puede alterar el funcionamiento normal de la mucosa rinofaríngea. Esto, sumado a la sequedad ambiental puede propiciar una sobreinfección que facilite el desarrollo de trastornos como faringitis, laringitis, rinitis…

Importante, por tanto, seguir estos tres consejos si tenemos un aparato en casa o en la oficina y no tenemos más remedio que “convivir” con él:

  • Que los aparatos también tengan la función de humidificar.
  • No usarlo durante muchas horas seguidas.
  • Utilizarlo a la temperatura adecuada.
  • No permanecer directamente expuestos a él, es decir, cubrirse un poco las zonas más expuestas (cuello, espalda…) para que no impacte directamente.
  • Hidratarse bien, sobre todo si aparece carraspera, tos seca, dolor de garganta…