Cuidando al cuidador de personas mayores dependientes

La sociedad española ha envejecido de forma considerable en los últimos años. Actualmente, el 18,6% de la población tiene más de 65 años. Se prevé que aumente el envejecimiento de la población mayor, es decir, de más de 80 años, y con ello también el porcentaje de dependencia.

Hoy por hoy, el 83% de las personas mayores con dependencia son cuidadas por cuidadores informales (familiares), que son por regla general mujeres de más de 50 años, casadas, habitualmente la hija o cónyuge de la persona dependiente.

Cómo ayudarles

Cuidar una persona dependiente puede producir diversas problemáticas psicológicas, como sobrecarga, depresión, ansiedad, sentimientos de culpabilidad, baja autoestima, sintomatología física derivada del estrés y dificultades sociales o laborales. Estas dificultades son generalmente poco atendidas. Cuidamos poco a los cuidadores.

Actualmente las intervenciones psicológicas más habituales en cuidadores de personas mayores dependientes son:

  • Intervenciones psicoeducativas: dan información sobre aspectos del cuidado.
  • Intervenciones psicoterapéuticas: dan estrategias psicológicas para aliviar síntomas psicológicos, como las técnicas de relajación para aliviar la ansiedad.
  • Intervenciones de respiro: interrumpir los cuidados para descansar de forma temporal.
  • Grupos de autoayuda: reuniones de cuidadores informales que dan estrategias sobre cómo manejar situaciones difíciles durante el cuidado y se dan apoyo.
  • Intervenciones multicomponente: combinación de algunas de las anteriores.

Un estudio reciente de la Universidad Complutense de Madrid (“Los cuidadores informales de personas mayores dependientes: una revisión de las intervenciones psicológicas de los últimos diez años) ha analizado estas intervenciones y ha concluido que las más habituales son las intervenciones psicoterapéuticas. Son efectivas en reducir significativamente el malestar de los cuidadores, incidiendo en la mejora de la sintomatología psicológica (sobre todo se centran en la depresión, trabajando a partir de solución de problemas y estrategias de afrontamiento) pero profundizando poco en los beneficios a largo plazo. Tanto el formato individual como el grupal tienen buenos resultados.

También se destaca que, aunque la mayoría de las intervenciones se realizan presencialmente, también obtienen buenos resultados las intervenciones a distancia (on-line y por teléfono), y esto resulta muy importante ya que ofrece una solución a los cuidadores, que justamente por la necesidad de permanecer junto a la persona dependiente, a menudo no pueden recibir ayuda psicológica de forma presencial.