Decálogo para prevenir la cistitis

En los meses de verano, factores como la humedad, causada por los trajes de baño mojados, o las relaciones sexuales, que suelen ser más frecuentes en esta época, pueden alterar la flora vaginal y favorecer la adhesión de los microorganismos causantes de la cistitis (bacteria Escherichia coli) a las paredes del tracto urinario, lo que propicia la infección.

Desde el Centro de Investigación sobre Fitoterapia (INFITO) han lanzado un Decálogo de prevención de la cistitis para seguir sobre todo en verano. Y es que estamos ante un trastorno muy frecuente en las mujeres que, según sus datos, afecta a un 37% una vez en la vida, de las cuales, el 20% vuelve a padecerlo en los dos meses siguientes y un 12% sufre más de dos episodios al año. Y advierten de que uno de los factores que interviene en las recurrencias es la cada vez mayor resistencia de las bacterias a los antibióticos, propiciada por un mal uso de los mismos.

Las medidas que proponen para evitar al máximo su aparición pasan por:

  • Ingerir un mínimo de un litro y medio líquido al día, para eliminar más rápido las bacterias del aparato urinario. Evitar sustancias excitantes (como alcohol, cafeína y tabaco) y bebidas carbonatadas.
  • Orinar cada dos o tres horas para favorecer la eliminación de bacterias ya que la retención de orina en la vejiga favorece su crecimiento. También es importante ir al baño antes y después de haber mantenido relaciones sexuales.
  • Lavar, con jabones neutros, de delante hacia atrás, para evitar la contaminación, y no hacer duchas vaginales. Realizar ducha en lugar de baño para la higiene diaria.
  • Secar en la misma dirección. Las bacterias causantes pueden proceder de una incorrecta eliminación de las heces.
  • Cambiar el traje de baño mojado para reducir la humedad y evitar el contraste de temperaturas en la zona.
  • Utilizar ropa interior de algodón y evitar prendas ajustadas.
  • Combatir el estreñimiento y no posponer la evacuación, para que los gérmenes no puedan colonizar los tejidos cercanos al tracto urinario.
  • Reconsiderar el uso de diafragma, pues ejerce presión sobre la uretra y dificulta el vaciado de la vejiga. Su uso está asociado a una mayor frecuencia de infección. Lo mismo ocurre con los tampones si las infecciones urinarias suelen aparecer en el periodo premenstrual.
  • Consumir preparados farmacéuticos de cranberry o arándano rojo como método preventivo para evitar la adhesión de bacterias causantes de infección a las paredes del tracto urinario.