Ejercitar la fuerza muscular de modo regular mejora la salud del corazón

Sabemos que el ejercicio de tipo aeróbico (caminar, correr, nadar, ir en bicicleta) tiene muchos beneficios a nivel cardiovascular. Lo que muchos no saben es que el ejercicio que se realiza para aumentar la fuerza muscular también resulta muy saludable para el corazón.

En concreto, un reciente artículo publicado en la revista Nature Reviews Cardiology concluye que los beneficios para el corazón se consiguen a través de mecanismos no tradicionales, como la liberación, por los músculos esqueléticos, de sustancias saludables para el corazón (denominadas mioquinas) o la mejoría de la microbiota intestinal (los microorganismos de los intestinos).

Incluir la fuerza en los entrenamientos

Con este estudio se pone el acento en los beneficios del ejercicio de tipo anaeróbico o de fuerza, descuidado por muchos, y que también debería formar parte de las rutinas de entrenamiento de todos, junto con los de tipo más dinámico o aeróbico. Y es que, tal y como comenta uno de los autores del estudio, “la pérdida de fuerza y masa muscular es uno de los factores de riesgo ‘olvidados’ de la enfermedad cardiovascular”, algo que, por suerte, “puede ser corregido con un programa de entrenamiento de fuerza, incluso en personas mayores”.

Fuerza y cardio son dos componentes que algunos contemplan de forma independiente pero que ofrecen muchas ventajas si los sabemos combinar. Aunque tienen cargas, métodos y adaptaciones muy diferentes, el tándem que forman puede beneficiar a la mayoría ya sea por estética, salud o para mejorar en su deporte o disciplina.

 Los autores del artículo, adscritos a instituciones de cuatro países (Estados Unidos, España, Portugal y Suecia), subrayan que ya es hora de considerar el ejercicio físico como “una medicina para el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares”, y ponen el acento en el hecho de que, “a diferencia de la mayoría de los fármacos, el ejercicio está en gran parte libre de efectos adversos, y sus beneficios son, en un cierto grado, dosis-dependientes”. Esto significa que, una vez alcanzada de forma gradual una habituación a él, se pueden aumentar las dosis de actividad.