El consumo escaso de proteínas y la discapacidad en ancianos

Un estudio de la Universidad de Newcastle, Reino Unido, ha vinculado el mayor consumo de proteínas con una menor probabilidad de sufrir discapacidad en la etapa anciana.

Los investigadores examinaron el impacto de la ingesta de proteínas en el aumento de la discapacidad durante cinco años. Su teoría fue que comer más proteínas se asociaría con un desarrollo más lento de la discapacidad en adultos muy mayores, según su masa muscular y su fuerza muscular. Estaban en lo cierto.

Los participantes que comieron más proteínas al comienzo del estudio tenían menos probabilidades de quedar discapacitados en comparación con las personas que comían menos. A la vista de los hallazgos, el doctor Nuno Mendonça, autor principal del estudio, apunta que los mayores deben tratar de comer entre 1 y 1,2 gramos de proteína por kilo de peso corporal. “Por ejemplo, para una persona que pesa 72 kilos, eso sería aproximadamente 58 gramos de proteína al día (una porción de pollo de 1 kilo contiene aproximadamente 31 gramos de proteína)”, detalla.

Fuente: JANO