El trail running

Quien se define como un trail runner busca combinar la experiencia de correr con la cercanía a la naturaleza, tanto por su belleza como por los obstáculos que ofrece, lo que implica un esfuerzo extra que supone una motivación para el corredor.

Uno de los mayores atractivos para el trail runner es el hecho de llegar a lugares donde la gente no puede llegar en coche y a veces ni siquiera en bicicleta. Esto permite estar en contacto con la naturaleza y disfrutar del esfuerzo que hay que hacer para llegar allí.

Bien preparados

Se suele correr por superficies muy irregulares, terrenos escarpados o kilómetros de tierras áridas. Por ello, el entrenamiento es muy específico y hace un especial hincapié en el trabajo de la musculatura que proporciona estabilidad a las articulaciones de las piernas (rodillas y tobillos).

Como la meteorología puede jugar malas pasadas, ya que en llano se puede tener un día espléndido, pero a medida que se sube el día se puede ir poniendo más y más gris para acabar con lluvia y un frío inesperado… el runner que habitualmente hace trail suele ser muy metódico y comprobar la predicciones meteorológicas, llevar una mochila con ropa de abrigo o para la lluvia, y accesorios tipo móvil o GPS, material de primeros auxilios y algo para comer y beber.

Si la opción del trail running es la que te llama, es importante prepararse a conciencia, y tener en cuenta que un entrenamiento genérico no será suficiente. Es conveniente consultar con runners ya experimentados y no olvidar la base del entrenamiento: progresión y moderación.

Aventuras

Las competiciones a este nivel han ido a más a medida que han pasado los años. Una de las más conocidas es la Marathon des Sables, en el desierto del Sahara, una de las carreras de larga distancia más duras del mundo. Desde la primera, que se celebró en 1986, cada año la distancia que se tiene que recorrer son 240 km divididos en seis etapas. Se soportan temperaturas extremas y también condiciones duras en cuanto al terreno, cargados con mochila. Los ultratrails, por su parte, son carreras parecidas, pero en montaña, con una exigencia a nivel físico y mental también muy importante. Suelen existir grandes desniveles y terrenos muy irregulares. Más que carreras, se trata de auténticas aventuras.