Ha llegado el butiyoga

En una sociedad en el que todo cambia a una velocidad difícil de asimilar, el mundo del bienestar y el fitness no se queda al margen. Cada año son varias las nuevas disciplinas, propuestas o variantes de otras disciplinas que entran como actividades de los distintos clubes deportivos. Entre las últimas y proveniente de California, cuna de muchísimas de las novedades anuales, se encuentra el Butiyoga. No es muy difícil deducir que esta actividad tiene como base el yoga pero cuesta hacerse una idea de qué más ofrece.

Danza y asanas

En su idioma originario, “Buti” significa “cura para algo escondido o secreto” y de hecho, además del yoga, la danza tribal es parte de esta fusión para “curar”. Las clases, a diferencia de lo que se podría pensar, son intensas y en ellas se combina actividad cardiovascular, entrenamiento de fuerza y de flexibilidad, y se persigue un trabajo lo más global posible sin olvidar las asanas (posturas) de yoga, que en este caso son dinámicas y proporcionan control sobre el músculo.

El core es uno de los grandes beneficiados de esta nueva modalidad, pero como se incorporan danzas en las que las extremidades son parte importante, la tonificación muscular de las zonas más alejadas del tronco también se trabajan. Música, ritmo y ejercicio hacen de esta disciplina, según comentan sus practicantes, algo “adictivo” que proporciona una gran sensación de bienestar y motivante.