Hacer la última comida temprano se asocia con menos riesgo de cánceres de mama y próstata

Cenar a una hora temprana o dejar un intervalo de al menos dos horas para ir a la cama se asocia en ambos casos con un menor riesgo de cánceres de mama y de próstata, dos de los cánceres más comunes en el mundo y que más se relacionan con el trabajo nocturno y la alteración de nuestro reloj biológico. En concreto, las personas que toman la cena antes de las 21h o esperan al menos dos horas antes de acostarse tienen cerca de un 20% menos de riesgo de estos tipos de cáncer que las que hacen la comida nocturna después de las 22h o las que se acuestan inmediatamente después de cenar, respectivamente.

Estas son las principales conclusiones de una investigación del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGBarcelona) que, por primera vez, ha analizado la relación de los horarios de las comidas y del sueño con el riesgo de cáncer en personas. La evidencia reciente en estudios experimentales indica que el momento de comer es importante y muestra que hacerlo en horas tardías afecta a la salud.

Fuente: JANO