Los zumos de hoy

Hace ya varios años que, para seguir una dieta sana y equilibrada, se recomienda incluir al menos cinco raciones de frutas, verduras y hortalizas frescas al día (tres raciones de fruta fresca y dos de verduras y hortalizas). Sin embargo, con la actual moda de los zumos (cold press, licuados, colados, etc.), caemos en el error de pensar que éstos sustituyen a una ración de verdura o fruta en su forma fresca.

Un zumo de fruta fresca no es equivalente a una pieza de fruta

Al ser fruta en distinto formato, ambos nos aportan vitaminas, minerales y antioxidantes. Pero, aunque el zumo o el licuado provengan de la fruta, no significa que sean un sustituto perfecto del otro. Conoce algunas de las diferencias más destacables:

  • Cuando exprimimos la fruta echamos a perder una gran parte comestible (pulpa y fibra) que se queda atrapada en el exprimidor. Lo mismo sucede con los licuados.
  • Por tanto, nos aporta mucha menos fibra que una pieza de fruta y, al carecer de ella, la absorción de azúcares presentes en la fruta es mucho más rápida.
  • El tiempo que le dedicamos a bebernos un vaso de zumo o licuado es mucho más corto y al contener tan poca fibra, hace que no nos sacie tanto como una pieza de fruta, dándonos pie a la posibilidad de repetir.
  • Para preparar un vaso de zumo o licuado, se necesitan entre dos y tres piezas de fruta. Con lo que el zumo nos aportará más calorías que una pieza normal de fruta o dos piezas pequeñas.

Como podemos observar, zumo de fruta fresca y pieza de fruta, no son lo mismo, pero esto no quiere decir que tomar zumos sea perjudicial o contraproducente para nosotros. La moda de los zumos es favorable para potenciar la ingesta de frutas y verduras. Además, para aquellas personas a las que no les gustan o no están acostumbradas a tomar frutas y verduras, puede ser una manera muy fácil y cómoda de introducirlas en su dieta y aumentar el aporte de vitaminas y minerales. De hecho, los zumos son mucho más recomendables que los zumos azucarados envasados y los refrescos azucarados, siempre y cuando tengamos en cuenta su composición nutricional y no nos dejemos confundir con los falsos mensajes y alusiones de salud (“detox”, “antiaging”, etc).

El zumo perfecto

De todas las opciones de zumos y similares, sin duda lo mejor es que sea casero, que se conserve la fibra de los alimentos elegidos (sin quitar la pulpa, ni colar el zumo), triturando toda la fruta o verdura, hacerlo al momento en que vamos a consumirlo y no añadirle azúcar u otros ingredientes dulces o grasos. Y recordar que la mejor manera de comer las frutas y verduras es en su forma fresca, ya que se aprovecha más la pieza y sus nutrientes.