Máquinas para practicar Pilates

Aunque podemos realizar versiones de pilates en el suelo o “pilates mat”, lo habitual es utilizar elementos (derivados de las primeras camillas). Los movimientos y los ejercicios tienen el mismo objetivo, sean en suelo como en máquinas: reforzar la musculatura y mejorar la flexibilidad que ayudarán a mantener una postura correcta además de aliviar dolencias y prevenir posibles molestias musculoarticulares.

La primera “camilla” que se utilizó fue la precursora de lo que hoy en día se conoce como Pilates Reformer que, junto con otras máquinas, son el equipamiento que se puede encontrar en la mayoría de centros dedicados a ofrecer esta técnica a sus usuarios.

  • Pilates Reformer: ofrece a quien realiza ejercicio en ella multitud de variantes, debido a los diferentes accesorios que posee. El carro (la colchoneta donde uno se estira) se desliza sobre unos raíles y permite realizar movimientos fluidos con mayor o menor dificultad en función de la cantidad de “muelles” que se pongan y que ofrecen varios niveles de resistencia. Es la combinación entre ellos la que determinará la exigencia de cada movimiento: a mayor número de resortes, mayor dificultad y, por tanto, más solicitación muscular. A esta resistencia se le añaden otros elementos que aumentan la implicación corporal, como son las cuerdas, que pueden usarse tanto en las manos como en los pies para realizar ejercicios muy analíticos y específicos de músculos determinados o pueden ejercitar grupos musculares más grandes. Sobre el carro pueden realizarse movimientos en los que se implican tanto extremidades superiores como inferiores, además del tronco que es en torno al que giran todos los ejercicios. También dispone de elementos accesorios como la caja o la plataforma que aumentan el abanico de ejercicios.
  • Cadillac: es una variante del Reformer, al cual se le añade una estructura superior rectangular que se sustenta por barras situadas en las cuatro puntas del carro (en este caso ya no es móvil y por tanto es como una camilla). Poleas, barras y muelles conforman este equipamiento que permite también un trabajo corporal muy completo tanto a nivel de tonificación como de flexibilidad. Además, en este caso se pueden simular muchos ejercicios que se pueden hacer con máquinas del gimnasio como ejercicios para tríceps o bíceps.
  • Silla: es otro de los elementos que pueden usarse en una clase de Pilates, en el que se trabaja de forma específica, glúteos, cadera y piernas, y hay diferentes variantes. Creada por Joseph Pilates para una bailarina de la época, en este caso el usuario se coloca de pie o sentado en lugar de reclinado. En la base de esta “silla” se encuentran unos pedales que están sujetos por unos muelles a la estructura de la silla y permiten hacer ejercicios a modo de “escalones móviles”.