¿Miel, sí o no?

Una de las principales preocupaciones de la sociedad actual en el seguimiento de una alimentación equilibrada es el contenido en azúcar añadido a los alimentos y sus diferentes formas de presentación, ya que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se recomienda un consumo de azúcar libre como máximo del 10% del total calórico.

Por ello, y teniendo en cuenta que en el concepto de “azúcares libres” se incluyen el azúcar de mesa junto con los azúcares naturalmente presentes en la miel, el debate entre si el consumo de miel es mejor que el consumo de azúcar blanco está en boca de todos.

¿Es la miel nutricionalmente equivalente al azúcar?

El 82% de la composición de la miel es una mezcla de monosacáridos (fructosa y glucosa) que son, precisamente, los mismos monosacáridos que conforman la sacarosa (o azúcar simple). Por ello, su composición y efectos sobre el metabolismo son prácticamente iguales al azúcar blanco.

Qué propiedades se le atribuyen a la miel

Aun siendo prácticamente igual que el azúcar blanco, a la miel se le han atribuido popularmente ciertas propiedades saludables. En este aspecto, existe cierta evidencia de alta calidad para afirmar que:

  • La miel es mejor que el placebo para la reducción de la frecuencia de la tos.
  • Tiene efectos beneficiosos sobre el tracto gastrointestinal, la microbiota y el páncreas, mejorando así el control glucémico y las alteraciones metabólicas en personas con diabetes tipo 2.
  • Contiene sustancias antibacterianas muy útiles en la prevención y la reducción de la caries dental.
  • Ayuda en la prevención de enfermedades cardiovasculares, mejorando el perfil lipídico (aumenta el colesterol HDL y reduce los triglicéridos).

Sin embargo, todas estas propiedades se atribuyen a la miel cruda de abeja. Por ello, es importante diferenciarla del resto de mieles que venden en la mayoría de supermercados, ya que su procesamiento industrial produce la pérdida de los principios activos responsables de sus beneficios. De hecho, podemos distinguir este tipo de miel si en el frasco nos especifica explícitamente que se trata de miel cruda y observamos que no ha sido pasteurizada ni filtrada.

Entonces, ¿es la miel más sana que el azúcar?

En resumen, debemos tener en cuenta que la miel es un alimento que, aunque contiene azúcares y un valor calórico muy similar al azúcar blanco, nos ofrece ciertas ventajas. Por ello, en el contexto de una dieta saludable exenta de productos azucarados, podemos optar por utilizar la miel cruda como alternativa endulzante en pequeñas cantidades (dos o tres cucharaditas de miel al día) para obtener un plus en nuestra salud.