Nevera en orden

nevera 259Cada alimento tiene su sitio en la nevera, aquel que le permitirá mantener su vida útil sin que se estropee. Aunque a simple vista no nos lo parezca, una buena colocación de los alimentos en la nevera es tan importante como mantenerla limpia y a la temperatura adecuada para evitar la aparición de contaminación cruzada, la principal causante de focos de infección y del desaprovechamiento de los alimentos. Como no todos son igual de perecederos, no necesitan la misma temperatura para conservarlos. Por ello, toma nota de dónde es mejor situar cada alimento y qué otros aspectos conviene tener en cuenta a la hora de colocarlos.

Un poco de orden

  • La nevera se tiene que organizar de forma que los alimentos frescos, los descongelados y los que estén a punto de ser consumidos, estén separados (cocinados arriba, crudos abajo).
  • En la zona más fría de la nevera (a unos 2°C), que suele ser encima de los cajones, se colocan los alimentos más perecederos: carnes, pescados y marisco. Asimismo, se evita el goteo de sus jugos que puede contaminar a otros alimentos.
  • En las estanterías centrales de la nevera, que son menos frías (unos 4-5°C), guarda los lácteos (yogures, quesos, leche…), los fiambres y los embutidos, los alimentos ya cocinados y las sobras, los alimentos envasados, las conservas y semiconservas.
  • En los cajones inferiores del frigorífico, donde la temperatura no es tan baja, van las frutas y las verduras, ya que las bajas temperaturas pueden deteriorarlas o incluso congelarlas.
  • En la puerta de la nevera, la zona menos fría y más sometida a cambios de temperatura, por el abrir y cerrar del frigorífico, coloca los productos que no sean tan delicados, como bebidas (agua, zumos, vino, cerveza…), las mostazas, las salsas de bote, los huevos, el chocolate…
  • La comida que lleve más tiempo, conviene ponerla en primera fila y consumirla primero (para tenerla más a mano). Es importante revisar las fechas de caducidad.

Además de orden…

  • Mantén siempre la nevera limpia.
  • Lo ideal es conservar la temperatura del frigorífico a 5°C, pues los microorganismos crecen más lentamente.
  • Intentar no sobrecargar la nevera y procurar dejar espacios entre los recipientes para que el frio llegue rápidamente a todos los alimentos.
  • Antes de guardar los alimentos cocinados en el frigorífico, espera a que se atemperen, pues si no, subirían la temperatura interior de la nevera, pudiendo estropear los alimentos que hay en ella.
  • Es conveniente guardar los alimentos en envases cerrados con tapa para evitar la contaminación entre ellos, los olores y que duren más tiempo.
  • Los productos enlatados, una vez abiertos, no los guardes en las latas, cámbialos siempre a un recipiente.
  • Las bolsas y cajas de plástico de las frutas y verduras no pueden entrar en la nevera, ya que aumentarían el riesgo de contaminación.