No renuncies a un moreno sano y bonito

Que tengamos que ser cautos a la hora de tomar el sol no significa que debamos renunciar a él ni a lucir un tono de piel dorado y saludable. Pero es importante ir con cuidado, sobre todo en las primeras exposiciones al sol, ya que muchas partes de nuestro cuerpo llevan meses cubiertas.

Es básico evitar las horas de más calor (de 12h a 16h), preparar nuestra piel para que reciba los rayos de sol y protegerla adecuadamente. Porque no vale lucir un moreno a toda costa sin importar cómo se ha conseguido.

Así te asegurarás un moreno bonito y saludable:

-Exfoliación previa: al eliminar las células muertas el sol incide más directamente en la piel y favorece un bronceado más uniforme. Con la protección solar adecuada podemos lucir un moreno más bonito en menos tiempo. Para exfoliar daremos un suave masaje con un producto exfoliante prestando especial atención a codos, rodillas, pies… por ser zonas en las que más células muertas se acumulan.

-Protección siempre. Hay que desterrar la creencia popular de que la protección solar retrasa conseguir un tono tostado o que lo impide, pues lo que hace precisamente es que éste sea más saludable, bonito y que dure más. Se consigue de forma progresiva, y eso es lo adecuado. Además, muchos de los productos incluyen potenciadores del moreno a la vez que nos protegen la piel. Se trata de conocer nuestro fototipo y utilizar una protección solar adecuada para tu piel.

-No sólo durante la exposición. Es básico que la protección ya venga de casa. Es decir, que para conseguir un moreno bonito y duradero, hay que aplicarse protección antes de ir a la playa o piscina, pero también repetirla durante la exposición al sol, tras los baños o cada dos horas, ya que normalmente la cantidad que se utiliza no es la adecuada (2 mm por cm2 de piel) y no solemos distribuirla bien. Una vez en casa y después de ducharnos, es conveniente aplicar un producto específico para después del sol con el fin de cuidar la piel y mantener el tono.

Al rico betacaroteno. Se transforma en vitamina A en el organismo, lo que da ese ansiado toque de color a nuestra piel y nos sirve, también, de protección frente a la acción de los rayos ultravioletas. Lo encontramos en alimentos tan apetecibles ahora como melocotón, nectarina, zanahoria, tomate… Por su parte, la vitamina C (cítricos, fresa, kiwi, pimiento…) ayuda a la síntesis del colágeno, lo que favorece el aspecto de la piel.

-Mucha agua. Y zumos naturales. De lo que se trata es de hidratarse también por dentro, para evitar insolaciones y deshidratación, a la vez que facilitaremos la consecución de un favorecedor moreno.