Pilates y yoga en el postparto

La primera recomendación tras el parto es no iniciar ningún tipo de entrenamiento hasta pasada la cuarentena y siempre que el ginecólogo lo considere conveniente. Durante este tiempo, podemos realizar paseos, por ejemplo con el cochecito del bebé.

A partir de los tres meses después de dar a luz, se pueden empezar a practicar dos actividades que nos aportarán muchos beneficios: el Pilates y el yoga.

Pilates y suelo pélvico

Tras el parto (pasadas al menos seis semanas) es importante que la mujer refuerce y tonifique la musculatura del suelo pélvico, que ha quedado debilitada por el trabajo del parto natural. Fortalecer y tonificar esta zona evitará la incontinencia urinaria, que afecta a un 30% de mujeres tras dar a luz.

El Pilates es una disciplina que puede ayudar ya que trabaja para conseguir la mejora de la musculatura, sobre todo de la zona denominada “core o powerhouse” (lumbares, oblicuos, glúteos, abdominales, los que están alrededor de la pelvis y del suelo pélvico que conforman la “faja anatómica”). Una musculatura fuerte y tonificada en el centro de nuestro organismo nos permitirá mantener el equilibrio y evitar el desarrollo de posibles alteraciones que desencadenen problemas y lesiones musculares. En el caso del postparto acelera la recuperación.

Yoga y bienestar

El yoga también resulta ideal tras el embarazo porque nos ayuda a mantenernos en forma, a la vez que contribuye a tonificar los músculos y a mantener las articulaciones flexibles. Se trata de una disciplina en la que, además de ganar en agilidad, equilibrio y concentración a través de las diferentes posturas, como se trabaja también a nivel respiratorio, contribuye a ganar bienestar y relajación. Algo que también proporciona el simple hecho de conseguir disponer de un espacio para una misma, básico para la recuperación postparto.

El seguro médico Medifiatc te da cobertura en todas las especialidades, como el ginecólogo, sin listas de espera, sin copagos y sin restricción de visitas

Leave a Reply