Qué hago si le sangra la nariz

Es algo relativamente frecuente entre los niños. La epistaxis, nombre médico del sangrado o hemorragia nasal, normalmente es debida a una causa externa que la provoca: cambios bruscos de temperatura y/o humedad ambiental, sequedad nasal, infecciones y/o costras congestión mucosa o rinitis en los resfriados/alergias, sonarse con demasiada fuerza, introducir cuerpos extraños en las fosas nasales, darse un golpe, rascarse a causa del picor nasal…

Aunque es algo muy aparatoso pues la nariz sangra bastante, en la mayoría de los niños la hemorragia se resuelve espontáneamente o tras la aplicación de pequeños primeros auxilios:

  • Colocación de un taponamiento (algodón) que puede estar impregnado de agua oxigenada junto a la compresión durante 10 minutos del ala nasal sangrante (es el llamado “método de Trotter”). Es preferible que el niño se mantenga sentado, con la cabeza en posición vertical y, a ser posible, un poco avanzada/flexionada (para que las gotas de sangre, por simple efecto de la gravedad, salgan hacia fuera y no se ingieran). Si se tragan, puede ser que provoque el vómito, será de color negro, provocado por la sangre digerida con el ácido gástrico. Al cabo de 10 minutos el sangrado normalmente se habrá detenido. Si no es así, volveremos a presionar durante 10 minutos más.

En la mayoría de los casos, siguiendo este procedimiento, la hemorragia se detendrá, pero si al cabo de 20 minutos sigue sangrando, o la cantidad de sangre es muy desproporcionada, el niño empieza a marearse o sentirse débil, o la sangre no cae por la nariz sino por detrás de la garganta, acudiremos a un centro médico.