El trabajo físico, igual o más efectivo para mejorar la fuerza que deportes semiprofesionales

Que el trabajo físico en el campo es duro no es ninguna novedad ni una noticia que pueda sorprender, pero sí ha logrado llamar la atención de unos investigadores británicos tras hacer un estudio comparativo. El objetivo del estudio era conocer los niveles de fuerza que presentaban las mujeres prehistóricas en comparación con grupos de mujeres deportistas en la actualidad, y para ello analizaron sus huesos.

De la misma manera que no sorprende que trabajar en el campo sea de gran dureza física, tampoco lo hace el hecho de que la práctica de algunos deportes también conlleve elevadas cargas para el organismo. De hecho, Instituciones y profesionales de la salud recomiendan la práctica de ejercicio para mejorar la salud y entre los beneficios se hayan los relacionados con la mejora de la fuerza y de las características musculoesqueléticas.

El estudio

Según demuestran los estudios realizados, que analizaron huesos de mujeres que vivieron durante los primeros 6000 años desde la aparición de los cultivos, estos son más fuertes que los del grupo de deportistas con los que los compararon. Y este grupo control no era precisamente un grupo de atletas cualquiera, sino que se trataba del equipo de remo semiprofesional de Cambridge, modalidad más que reconocida por las competiciones entre las Universidades rivales de Cambridge y Oxford.

Las deportistas que practican remo utilizan en gran medida las extremidades superiores para poder desplazarse. Entrenan horas y horas, no sólo en el agua sino también en el gimnasio para disponer de músculos y huesos fuertes, que les permitan obtener los mejores resultados en competición. Sin embargo, parece ser que el trabajo que las mujeres prehistóricas realizaban moliendo el grano sobre todo, les proporcionaba unos húmeros más fuertes que a los deportistas de Cambridge.

Tener unos huesos fuertes es esencial para evitar diferentes patologías asociadas a la debilidad ósea como puede ser la osteoporosis. Es difícil saber si esta patología existía en la prehistoria, pero sí que existe hoy en día y es, de hecho, una de las más prevalentes entre la población femenina.  En paralelo, conseguir y mantener un tono muscular adecuado es igualmente relevante, de ahí la importancia de este hallazgo que equipara el trabajo físico con rutinas de elevada carga deportiva.