5 consejos para comer bien lo que queda de verano

No importa si aún estás de vacaciones o ya has vuelto a la rutina; el verano es la estación del año que más se presta a realizar comidas o cenas fuera de casa y, por tanto, las posibilidades de darnos algún “capricho” o cometer excesos aumentan. Si no queremos que esta rutina veraniega tenga consecuencias en el peso o en la salud, pero sí queremos disfrutar, te ofrecemos algunos consejos prácticos:

  • Toma consciencia de los “extras” que te puedes permitir

Si sabemos que durante la semana vamos a tener comidas o cenas fuera de casa, planifica con antelación los menús del resto de días para que sean más ligeros y no excedernos en la ingesta calórica diaria: una forma de compensar una cena fuera de casa es realizar una comida más ligera a base de ensalada o verduras a la plancha sin olvidarnos de la proteína que, en este caso, podría ser unas legumbres en ensalada o un pescado blanco a la plancha.

  • Limita el consumo de dulces

Hay que ser consciente que el consumo de helados es bastante frecuente en esta época, pero ello no significa que debamos tomar este tipo de productos ricos en azúcares a diario, sino que se trataría de limitar su consumo en ocasiones especiales y alternarlo con el de fruta o yogures en el postre o como tentempié.

  • Aumenta el consumo de frutas y verduras de temporada

El verano es una buena época para tomar ensaladas de todo tipo o verduras propias de esta estación como los tomates, berenjenas, calabazas, calabacín o el pepino. En cuanto a las frutas, existe muchísima más variedad de este grupo de alimentos en verano que en el resto del año: albaricoques, cerezas, ciruelas, sandía, melón, arándanos, frambuesas o brevas son algunos ejemplos de frutas que podemos tomar en cualquier momento de día.

  • Hidrátate correctamente

El agua debería ser la bebida de elección por defecto. Sin embargo, en verano hay más propensión en tomar bebidas con alcohol (vino, clara, cerveza) o refrescos azucarados y con gas sin olvidarnos del granizado o la horchata, bebidas que también contienen un elevado contenido en azúcares. Por ello, debernos evitar este tipo de bebidas a diario y optar por alternativas más saludables como agua con gas o agua mineral a la que podemos añadir rodajas de limón, lima, pepino o hierbas aromáticas como la menta o la albahaca. Otra bebida que podríamos tomar para hidratarnos es un buen gazpacho casero.

  • Aumenta la actividad física

Por último, si queremos mantener nuestra salud y peso a raya, es importante no abandonar el hábito de realizar actividad física a diario. Por ello, debemos aprovechar las horas de menos sol (primera hora de la mañana o última hora de la tarde) para realizar actividad física al aire libre ya sea caminar, correr, ir de paseo en bicicleta o actividades acuáticas como nadar, hacer paddle surf, kayak, etc.