8 tips para mejorar la memoria

¿Podemos mejorar la memoria? La respuesta es rotundamente sí. El hipocampo, el centro cerebral de la memoria, es capaz de producir nuevas células y regenerarse durante toda la vida, siempre y cuando le facilitemos cómo hacerlo. Veamos algunos sencillos consejos:

  • Duerme lo suficiente: las fases profundas del sueño están relacionadas con la mejora de la memoria. Se consolidan los recuerdos, seleccionan las informaciones que pueden olvidarse y asientan el aprendizaje de habilidades motoras.
  • Muévete: la actividad física estimula las células nerviosas, ayudando a que se multipliquen, fortaleciendo sus interconexiones y protegiéndolas. Mejora el flujo sanguíneo del cerebro y reduce el estrés y la degeneración neuronal, pudiendo retrasar enfermedades como el Alzheimer o el Parkinson.
  • Mueve también el cerebro (brain training): los llamados “juegos para el cerebro” potencian la neuroplasticidad a partir de programas de entrenamiento cerebral con el ordenador. Uno de los más conocidos es BrainHQ (también en español). Ayudan a mejorar la memoria de trabajo, funciones ejecutivas y velocidad de procesamiento.
  • Aprende nuevas habilidades: tocar un instrumento, aprende idiomas, leer, construir modelos de barcos, resolver rompecabezas, etc. ayuda a desarrollar terminaciones sinápticas y a crear nuevas conexiones, estimulando así el sistema neurológico.
  • Ejercítate con técnicas mnemotécnicas: son pequeños trucos que ayudan a recordar conceptos, palabras, datos… Por ejemplo, si queremos recordar la palabra Cartagena, porque alguien vive allí, recordaremos carta+enviada a alguien (ajena).
  • Abandona el modo multitarea: hacer varias cosas hará que proceses más lentamente, olvides más y aumenta la probabilidad de error. Hacer una sola cosa a la vez mejora la atención y con ello el procesamiento y la memoria. La meditación puede ayudar.
  • Socializa: tener una buena red social se correlaciona con una mayor intercomunicación neuronal y con ello, con una mejora en la memoria.
  • Come saludablemente: una dieta equilibrada garantiza los nutrientes que nuestro cerebro necesita para funcionar correctamente. Al mejorar los hábitos alimenticios, también lo hace el estado nutricional de las células que constituyen los tejidos (incluido el tejido cerebral). Por ello se recomienda consumir preferentemente alimentos con antioxidantes (frutos del bosque, zanahoria, tomate, col lombarda, aceite de oliva, té verde, cacao…), ya que el cerebro es el órgano del cuerpo más sensible a la oxidación, proceso que induce a la formación de radicales libres, que contribuyen al envejecimiento celular.

En cambio, se sabe que el consumo excesivo de alcohol afecta a las áreas cerebrales que regulan la memoria y la función del aprendizaje.