Alimentos de temporada: los tres imprescindibles de este otoño

Tanto si tu intención es cuidar tu cuerpo como preservar el medioambiente, una de las acciones cotidianas que puedes hacer es consumir alimentos de temporada ya que esta acción favorece una agricultura más sostenible, una compra más económica y garantiza que los alimentos que comemos nos aporten los nutrientes óptimos para evitar una disminución de las defensas o minimizar catarros, muy propios de esta estación. Algunos de estos alimentos que podemos encontrar en los períodos de octubre a diciembre son:

Boniatos

Es uno de los tubérculos con mayor contenido en magnesio y provitamina A (en forma de betacaroteno) que contribuye al buen estado de la retina. En muchos casos se comparan las propiedades del boniato con las de la patata ya que ambos son tubérculos muy parecidos, aunque el boniato tenga un sabor más dulce. Sin embargo, el boniato nos ofrece casi el doble de fibra que la patata (hecho contribuye a regular los niveles de glucosa en sangre) y un contenido superior en vitaminas A, E, C y el ácido fólico.

En cuanto a sus formas de cocción, son similares a las de la patata, por lo que se puede cocinar al horno, hervido, en tortilla o en forma de puré para acompañar cualquier plato.

Granadas

Esta fruta típica del mes de octubre se caracteriza por las múltiples semillas que alberga en su interior. Aunque requiere cierta destreza desgranarla, una vez obtenemos las semillas de color rojizo, las podemos utilizar en una gran variedad de preparaciones: añadirlas a un yogur, a una ensalada, en una macedonia o incluso en forma de zumo.

Entre sus propiedades, destacan sus vitaminas antioxidantes (vitamina C y B2), su contenido en potasio (imprescindible para un óptimo equilibrio hídrico celular y un buen funcionamiento de la actividad muscular) así como su riqueza en taninos, sustancias astringentes y antiinflamatorias de la mucosa intestinal, por lo que su consumo puede ser útil en el tratamiento de la diarrea.

Calabazas

Esta verdura, muy propia de la época otoñal, nos aporta una gran cantidad de betacarotenos, vitaminas del complejo B y fibra, con muy bajo contenido en calorías. Por todo ello resulta una opción muy aconsejada tanto para revertir el estreñimiento como para modular nuestro perfil lipídico, aumentar nuestras defensas y mejorar nuestra salud en general.

Además, resulta muy adecuada para añadir a cremas de verduras o como guarnición de platos si se cocina al horno. Otra de sus aplicaciones culinarias muy utilizadas últimamente es en repostería ya que, al igual que el boniato, se puede añadir a la preparación de bizcochos debido a su sabor dulzón, permitiendo así reducir la cantidad de azúcar blanco en estas recetas.