Alimentos que aceleran el envejecimiento

Nuestra alimentación es un factor clave no tan sólo en la prevención de enfermedades sino también en el mantenimiento de nuestra longevidad. El motivo es que se ha demostrado que la dieta tiene una influencia directa en la integridad de nuestro ADN, particularmente en los telómeros, fragmentos finales de los cromosomas que son marcadores de edad celular y que se “acortan” a medida que vamos envejeciendo.

De hecho, un estudio reciente (abril, 2020) realizado por investigadores del CIBEROBN, adscritos a la Universidad de Navarra y publicado en el American Journal of Clinical Nutrition, ha demostrado que un alto consumo de alimentos ultraprocesados (más de tres raciones al día) afecta directamente a la longitud de los telómeros, acortándolos y acelerando el envejecimiento. Por ello es importante evitar el consumo de estos alimentos y otros que incluimos en la siguiente selección:

Refrescos azucarados

El consumo crónico de este tipo de bebidas produce una alteración del metabolismo de la glucosa para hacer frente a la elevada cantidad de azúcar que contienen, que puede conllevar un aumento del riesgo de padecer obesidad y enfermedades inflamatorias. Además, en un estudio realizado por la Universidad de California en el que participaron 5.309 adultos de entre 20 y 65 años que consumían una media de 600 ml de estas bebidas al día, se asoció este consumo con un envejecimiento biológico añadido de 4,6 años.

Bollería industrial

El consumo de bollería industrial de forma diaria implica una elevada ingesta de azúcares simples que, como hemos visto con el ejemplo de las bebidas azucaradas, tiene una repercusión directa en el aumento del envejecimiento celular. Además, este tipo de productos también contiene grasas hidrogenadas (trans) sometidas a altas temperaturas que favorecen la oxidación celular y su consecuente envejecimiento. No obstante, hay que puntualizar que estas grasas ejercen efectos contrarios a las grasas saludables que encontramos en alimentos como el aceite de oliva, el aguacate o los frutos secos.

Carnes procesadas

Las carnes procesadas tales como salchichas, embutidos, hamburguesas, etc., podrían aumentar el riesgo de padecer enfermedades inflamatorias como la diabetes tipo 2 y, por tanto, tendrían un efecto directo sobre la longitud de los telómeros.

En resumen, una dieta rica en grasas saturadas, azúcares y con prioridad de alimentos ultraprocesados de elevada densidad calórica es capaz de inducir inflamaciones y oxidación que causan directamente roturas en nuestro ADN y conducen al desgaste de los telómeros y a enfermedades asociadas al envejecimiento (diabetes, enfermedades cardiovasculares, etc.)

Por el contrario, una alimentación basada en la dieta mediterránea rica en aceite de oliva, vegetales, frutas, legumbres y alimentos ricos en omega 3 (pescado azul, semillas, etc.) ayuda a prevenir un envejecimiento prematuro y se asocia con menor riesgo de mortalidad por cualquier causa.