Alternativas al azúcar: ¿son saludables?

Azúcar de coco, melaza, sirope de agave, azúcar moreno… En nuestros supermercados cada vez disponemos de una mayor variedad de productos endulzantes diferentes al azúcar blanco y que, al parecer, son más “sanos” o al menos eso nos parece a la mayoría de los consumidores.

Para salir de dudas es necesario conocer realmente la procedencia y valores nutricionales de cada una de estas alternativas al azúcar. Por ello, veremos algunos ejemplos y las diferencias que hay entre estos productos y el azúcar blanco común.

Azúcar de coco

Este producto no procede precisamente del coco sino de la savia de las flores del cocotero que se somete a un proceso de evaporación para obtener un polvo cristalino de color marrón que conocemos como azúcar de coco.

Si comparamos la composición de este azúcar con el azúcar blanco refinado podremos ver que su índice glucémico (velocidad a la que la glucosa se transporta en sangre) es de 35, índice mucho menor que el del azúcar blanco que oscila entre 60 y los 75 (según su grado de refinamiento), por lo que puede ser un endulzante más conveniente para las personas que deben controlar los niveles de glucemia como los diabéticos. Sin embargo, el azúcar de coco contiene entre un 80-90% de sacarosa, porcentaje muy similar al del azúcar blanco, que es sacarosa al 100%.

Azúcar moreno

El azúcar moreno es un producto que se obtiene industrialmente bien por la mezcla de pequeños cristales de azúcar de caña o de remolacha con melaza de caña, o bien a través de la extracción, purificación y cristalización del jugo de caña puro, en cuyo caso se denomina “azúcar de caña integral”.

En cuanto a su composición, no es de extrañar que sea muy similar a la del azúcar blanco ya que contiene entre un 85-95% de sacarosa. El porcentaje restante está compuesto básicamente por agua y minerales (calcio, hierro, potasio y magnesio) en unas cantidades tan pequeñas que no aportan prácticamente ningún beneficio en nuestro organismo por lo que no podemos atribuir propiedades saludables a este tipo de azúcar.

Jarabes y siropes

El jarabe de arce y el sirope de agave son dos endulzantes líquidos parecidos a la miel que se obtienen a partir de la savia del árbol del arce y de las pencas u hojas del agave respectivamente. Posteriormente, del mismo modo que en el caso del azúcar de caña, dicha savia se somete a una serie de procesos que culminan con la obtención de un líquido que va desde un color ámbar hasta marrón (dependiendo del proceso y pureza del producto).

A pesar de que el origen de los vegetales es diferente, los jarabes y siropes son productos que contienen porcentajes de sacarosa muy similares entre ellos y muy próximos a la cantidad de sacarosa de azúcar blanco. En concreto, sabemos que:

  • Sirope de arce: 70 % sacarosa.
  • Jarabe de maíz :76% de sacarosa.
  • Sirope de agave: 86% de sacarosa.

Por tanto, aunque estos productos contengan un porcentaje menor de sacarosa que el azúcar, no es conveniente abusar de ellos ya que aportan calorías vacías y su dosificación es difícil de controlar debido a su textura líquida.

Miel

La miel de abeja es otro de los productos que goza de cierta fama saludable, aunque, en realidad, se trata de una solución que contiene un 82% de su peso en forma de azúcar y trazas diminutas de otros nutrientes. Estamos, pues, ante un alimento que nos proporciona una elevada cantidad de calorías con un agradable valor sensorial. Sabiendo esto, si decidimos sustituir el consumo de azúcar por miel, debemos optar por la miel cruda (no industrializada) ya que ést puede poseer ciertas propiedades antibacterianas.