Cervicales sin dolor

El dolor de cervicales es común cuando pasamos muchas horas frente a un ordenador, sea jugando, trabajando… Crear buenos hábitos posturales es conveniente para evitar que nuestras cervicales sufran, así como hacer ejercicios para fortalecer la musculatura y observar las causas que originan la tensión excesiva del cuello. Aquí tienes algunos:

Prácticas efectivas

-Sentado o de pie, deja tus brazos cuelguen a los lados del cuerpo. Gira la cabeza a un lado y al otro, rotando el cuello y consiguiendo que la barbilla y el hombro casi se toquen. Aguanta cada estiramiento lateral durante 5 segundos. Y repite 2-3 veces.

-En la misma posición, gira ahora la cabeza lateralmente, como si tu oreja quisiera tocar tu hombro. Hazlo hacia un lado y después hacia el otro. Aguanta el estiramiento 5 segundos a cada lado. Y repite 2-3 veces.

-Sentado, levanta la parte superior de los hombros, hasta sentir una ligera tensión en el cuello y los hombros. Aguanta 5 segundos y luego relaja los hombros hasta su posición natural.

-Sentado, lleva el mentón hacia el pecho para estirar el cuello. Mantenemos unos 10 segundos la posición, relajamos y realizamos de nuevo.

Otras medidas que ayudan

Aplicarse duchas de agua caliente pueden aliviar de forma efectiva los dolores del cuello. Para ello, se aconseja poner la musculatura del cuello debajo del chorro de la ducha y mover la cabeza de modo que se estiren los músculos. Podemos hacerlo todos los días, especialmente al finalizar la jornada.

Al salir de la ducha, es efectivo enrollar una toalla y cogerla con firmeza por los extremos. La colocaremos en la nuca, tirando firmemente de ella. Haciendo resistencia, llevaremos la cabeza hacia atrás y seguidamente giraremos la cabeza de un lado a otro, de modo que ruede con suavidad sobre la toalla. Lo haremos unas 10 veces, acompañando con la respiración y soltando el cuello.

Son ejercicios sencillos y efectivos que tienen como objetivo fortalecer el cuello y devolverle una cómoda y agradable movilidad.