Consecuencias neurológicas y de salud mental en los mecanismos infectados por coronavirus

Una revisión sistemática recientemente publicada en la prestigiosa revista The Lancet ha revisado las consecuencias neurológicas y de salud mental en las personas infectadas por coronavirus, incluyendo el síndrome respiratorio agudo severo (SARS por sus siglas en inglés), el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS) y la COVID-19. Se analizaron las consecuencias en la fase aguda en un total de 3.559 pacientes ingresados.

A nivel neurológico:

  • 9% presentan confusión o delirio.
  • 7% presentan estados alterados de conciencia.
  • 2% presentan problemas de atención y concentración.
  • 1% presentan problemas de memoria.

A nivel de trastornos mentales:

  • 6% trastornos depresivos.
  • 7% ansiedad.
  • 9% insomnio.
  • 4% labilidad emocional.
  • 9% irritabilidad.
  • 4% conductas agresivas.

Algunos estudios también reflejan síntomas maníacos y psicóticos debidos al consumo de esteroides: euforia (7,8%), aceleración del discurso (20,6%), alucinaciones auditivas (4,7%), ideas persecutorias (3,9%), alucinaciones visuales (2%) o conductas suicidas (2%).

Tras superar la fase aguda, las consecuencias siguen presentes a medio y largo plazo. Aún no existen datos relativos a COVID-19, pero en SARS y MERS, un año después de la enfermedad:

  • 32% desarrolló trastorno por estrés postraumático TEPT).
  • 9% trastorno depresivo.
  • 8% trastornos de ansiedad.

La media para la reincorporación laboral de los hospitalizados fue de 35 meses por el impacto en la salud física y mental. Entre los factores que hacen que la recuperación sea más o menos rápida encontramos: infección viral, el trastorno cerebrovascular, el grado de daño fisiológico, la respuesta inmunológica, la intervención médica, el aislamiento social, el impacto psicológico de padecer una enfermedad nueva y potencialmente mortal, la preocupación por poder transmitir la enfermedad a otros y el estigma asociado a la enfermedad, etc.