Consejos para seguir motivados en el deporte

A estas alturas del curso quizás muchos ya han tirado la toalla en lo que a retomar el ejercicio se refiere. Septiembre empieza con muy buenos propósitos para todos pero son pocos los que perseveran. Para quedarte en este grupo y no en el de los que abandonan, aquí tienes algunos consejos prácticos:

  • Ten siempre presente por qué quieres entrenar. Especifica claramente qué quieres conseguir.
  • Crea un plan de entrenamiento predefinido. Elige en qué momento del día te es más favorable entrenar (mañana, tarde o noche) y organiza qué días concretos y qué harás en cada uno de esos días. Llegado el momento simplemente ¡hazlo! No pienses en qué harías en vez de entrenar o en las dificultades que te supone. En lugar de ello, focalízate en tu objetivo.
  • Plantéate retos pequeños escalonados de menor a mayor dificultad, para que puedas ir viendo tu progreso. Si el objetivo es muy inalcanzable o muy a largo plazo puede desmoralizarte.
  • Encuentra el equilibro entre ejercicio y recuperación. No te colapses físicamente.
  • Visualiza la consecución de tu objetivo, y dedica tiempo a reproducir en tu mente a lo largo del día lo que te gustaría conseguir.
  • Huye de la monotonía. Trata de que tus entrenamientos sean lo más variados posible para que te resulten más estimulantes y divertidos. Ábrete a nuevos retos y practica ejercicios diferentes, trabaja músculos diferentes, cambia el espacio donde entrenas…
  • Valora el esfuerzo y la constancia como algo positivo. La fuerza de voluntad también se entrena.
  • Socialízate: entrenar con amigos mejorará tu motivación. Si no es posible quedar físicamente, utiliza apps de entrenamiento o redes sociales.
  • Aprende de los contratiempos y de las derrotas, saca conclusiones de ellas. Recuerda que el éxito es más placentero cuanto más difícil es acceder a él. No te rindas.
  • Busca referentes. Encuentra a personas que te inspiren y aprende de su legado. Déjate asesorar por profesionales si te faltan conceptos a nivel técnico.
  • Presta atención a los sentidos: sé consciente del ejercicio, ponte música y préstale atención (elije canciones motivadoras), disfruta de lo que ves, siente los músculos durante el entrenamiento, etc.
  • Sé consciente de los beneficios secundarios que te reporta el ejercicio: aumenta tu autoestima, sentimiento de autoeficacia, descansas mejor, tienes más energía…

Lee e interioriza bien estos consejos y cuando estés ante la disyuntiva de ir a entrenar o no, rescátalos y ponte a prueba. Los beneficios son innumerables así que decide que el ejercicio forme parte de tu estilo de vida.