Correr con una sonrisa

Parece ser que si ponemos una sonrisa a las acciones que realizamos a diario, se obtienen mejores resultados, sobre todo aquellas que requieren de un esfuerzo. Ello parece estar relacionado con la sensación de relajación, que puede estar detrás de este simple gesto, una sonrisa.

Este mismo hecho se ha querido estudiar en el campo del deporte y es lo que hicieron un grupo de científicos de la Universidad de Ulster y de Gales. Estos investigadores querían valorar el efecto que producía sobre la economía de la carrera el hecho de sonreír, fruncir el ceño o sentirse relajado. Hasta el momento, había pocos estudios al respecto que arrojaran evidencia científica, pero este último parece que anima a todos aquellos corredores a sonreír.

El estudio

Para llegar a estas conclusiones, se diseñó un estudio en el que se analizó a nivel fisiológico cómo afectaba a un grupo de corredores realizar los actos mencionados con anterioridad. A su vez, también se recogieron datos más objetivos, como los consumos de oxígeno durante el esfuerzo para poder hacer una comparativa con cuestionarios que también se les pedía rellenar a los participantes.

Durante seis minutos de carrera se pidió a los participantes que fueran cambiando sus expresiones faciales y sensaciones: “sonreír de manera continua pero honesta; fruncir el ceño; relajar la parte superior de su cuerpo; o, como referencia, usar sus técnicas mentales normales de ‘Tengo que acabar esta carrera’”. Tras pasar por estas situaciones se analizó cual fue la respuesta en cuanto a “economía de carrera” y los resultados finales determinaron que aquellos que sonreían al correr tenían carreras hasta un 2,78% más eficaces comparados con aquellos que no sonreían.

Los autores sugieren que sonreír mejora la eficiencia y reduce la percepción del esfuerzo mientras que fruncir el ceño aumenta la sensación de esfuerzo.