Dormir siete horas ayuda a retener los recuerdos más débiles

Restringir el sueño a cuatro horas en una sola noche dificulta la adquisición de nuevas memorias al día siguiente, y una duración “normal” de sueño, de entre siete y ocho horas, podría revertir estos efectos. Así concluye un estudio liderado por la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, y publicado en la revista Scientific Reports.

La investigación demuestra que el sueño mejora el recuerdo de las memorias más débiles contribuyendo a la reactivación de los circuitos neuronales que se habían activado durante la adquisición inicial del evento. La reactivación de estos circuitos podría facilitarse no solo a través del sueño nocturno, sino también a través de una siesta.

En definitiva, prueba cuando dormir poco pueda afectar negativamente al proceso de formación de la memoria, dichos efectos podrían revertirse si la duración del siguiente periodo de sueño es ‘normal’. Pero si en vez de eso, se produce una restricción crónica de sueño, la memoria podría volverse vulnerable.

Fuente: JANO