Kuzu, la raíz de moda

El kuzu es una raíz procedente de la planta Pueraria Lobata, especie de la familia de las leguminosas y muy utilizada en la medicina y cocina tradicional China desde hace más de 2.000 años. Esta planta crece fácilmente en China, Japón, India y el sur de los Estados Unidos, aunque hoy en día su cultivo y comercialización se ha extendido también hasta América del norte y en el resto de los países occidentales.

Una vez se recolectan las raíces de kuzu en los meses de invierno, se preparan para su consumo tras un proceso de molienda artesanal para separar el almidón del resto de componentes y se dejan secar durante varias semanas para obtener el polvo final, parecido a una harina muy fina, que se utiliza como espesante y que nos aporta unos 4,5 gramos de carbohidratos (17 calorías) por una cucharada de extracto seco.

Propiedades del kuzu

  • Regulador intestinal: su contenido en fibra y almidones ayuda a regular y aliviar las alteraciones y molestias intestinales ya sea diarrea o estreñimiento además de regenerar la flora intestinal
  • Mejora los síntomas leves de infecciones respiratorias y fiebre: su contenido en isoflavonas como la puerarina y la daidzeína ejerce un efecto antiinflamatorio y antimicrobiano que puede ser útil en resfriados, bronquitis y cuadros con tos.
  • Es un potente vasodilatador: el efecto antinflamatorio de sus flavonoides también ayuda a mejorar la circulación sanguínea, por lo que también se utiliza para prevenir las enfermedades cardiovasculares, como relajante muscular y para aliviar cefaleas. No obstante, debido a este efecto vasodilatador, está contraindicado para personas en tratamiento con anticoagulantes para evitar el riesgo de hemorragias
  • No contiene gluten, por lo que puede ser utilizado para elaborar recetas para celíacos.

Aplicaciones en la cocina

La riqueza en almidones del kuzu es lo que le confiere su efecto espesante, por lo tanto, en la cocina se utiliza este polvo para aportar consistencia y suavidad a todo tipo de platos (tanto dulces como salados ya que su sabor es neutro), como sopas, caldos, purés o pasteles.

Para utilizarlo en cualquier preparación, simplemente hay que mezclar el polvo de kuzu con agua fría y remover hasta obtener una textura gelatinosa y sin grumos que añadiremos al plato que estemos cocinando al menos un par de minutos antes de terminar la cocción.

Un ejemplo para introducir el kuzu en nuestra gastronomía es mezclando esta preparación a un arroz hervido. En concreto, este plato puede ayudarnos a aliviar las molestias intestinales durante un cuadro de gastroenteritis debido a sus propiedades digestivas.