Las videollamadas provocan un aumento de citas en los consultorios estético plásticos

La dismorfia de Snapchat, el trastorno de percepción de la propia imagen, cada vez se incrementa más en los consultorios estéticos plásticos, según han avisado desde la Asociación Española de Cirugía Estética Plástica (AECEP).

También conocida como dismorfia de Zoom, se trata de un fenómeno subjetivo alterado de la imagen propia causado por una distorsión óptica de la cámara que genera una autopercepcion negativa relacionada con el aumento de las videoconferencias, las cuales obligan a permanecer largos periodos de tiempo mirándonos fijamente causando un impacto significativo en nuestra forma de vernos.

En este sentido, la presidenta de la AECEP, Isabel Moreno, ha informado de que cada vez más se presentan a su consulta jóvenes que le muestren una foto de ellos con un filtro, y le dicen “así quiero mi rostro”.

El cirujano estético plástico y vocal de ética de la asociación, José Angel Lozano Orella, ha comentado que a nivel virtual es “muy fácil” corregir defectos y perfeccionarlos, pero a nivel real “todo pasa por una cirugía”. Y hay que tener en cuenta que en las redes sociales se comparten intervenciones y experiencias en cirugía estética banalizando el proceso y desvirtuando la realidad del mismo, animando al acceso de las mismas. Es nuestra responsabilidad velar por que todo esto no ocurra y esperar hasta que el paciente alcance una madurez física y emocional suficiente para afrontar una cirugía”, ha zanjado.

Fuente: JANO