Los callos en los pies, medidas de protección para quienes andan descalzos

Un estudio, liderado por investigadores de la Universidad de Harvard, Estados Unidos, y la Universidad Tecnológica de Chemnitz, Alemania, muestra que los callos en los pies protegen las plantas de las personas que andan descalzas, sin comprometer la sensibilidad ni la marcha. Los autores afirman que los zapatos con suela de almohadilla reducen la sensibilidad y alteran las fuerzas transmitidas de nuestros pies a nuestras articulaciones.

Por el contrario, el calzado con suelas delgadas, rígidas y sin acolchado, como los mocasines o las sandalias, podría ofrecer una protección y sensibilidad más parecida a la que otorgan los callos.

Los callos gruesos en los pies se desarrollan naturalmente en personas que habitualmente caminan descalzas, ofreciendo protección en superficies incómodas o resbaladizas. Los zapatos modernos ofrecen una protección similar, pero reducen la capacidad de percibir los estímulos táctiles.

Fuente: JANO