Nuevos datos sobre el consumo de mercurio en la población española

Según un estudio reciente realizado por la Universidad de Murcia (UMU), los españoles, y más concretamente los ciudadanos de la Región de Murcia, Comunidad Valenciana, Baleares, Andalucía y Cataluña, son los europeos que más mercurio tienen en su organismo debido al consumo de pescados de gran tamaño y algunos mariscos que contienen mayor proporción de este metal. Sin embargo, estos datos no deberían preocuparnos ya que el consumo de este metal sólo debe ser minimizado o evitado en ciertos grupos, de población como veremos a continuación.

¿Qué riesgos supone una elevada exposición al metilmercurio?

Cuando ingerimos un alimento que contiene metilmercurio, este metal es absorbido por nuestro organismo de forma que puede atravesar fácilmente la placenta y la barrera hematoencefálica, por lo que puede afectar al sistema nervioso central en desarrollo, de ahí que las mujeres embarazadas, o durante la etapa de lactancia, así como los niños más pequeños, son los más sensibles a este metal debido a que su bajo peso hace que mínimas exposiciones sean más tóxicas.

Por ello, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) considera el límite de ingesta semanal tolerable (TWI) de mercurio inorgánico de 4 µg/kg de peso corporal, lo que supone que, hoy en día, los consumidores están muy cerca de alcanzar estas cifras, pudiendo superarla en el caso de que se trate personas mayores y embarazadas que sean grandes consumidoras de pescado.

Entones, ¿debemos evitar el consumo de metilmercurio?

Ante estos datos, no hay que alarmarse ni dejar de comer pescado ya que sus efectos beneficiosos para la salud superan los riesgos asociados a la exposición al metilmercurio. De hecho, se recomienda el consumo de alrededor de una o dos porciones de pescado/marisco por semana y hasta tres o cuatro porciones por semana durante el embarazo ya que se ha asociado con un mejor neurodesarrollo en los niños en comparación con la ausencia de su consumo.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que los pescados con mayor contenido en metilmercurio son el pez espada, tiburón, atún rojo y lucio por lo que su consumo debería evitarse en mujeres embarazadas, período de lactancia y en niños menores de tres años o limitarse a 50 gramos/semana o 100 gramos cada dos semanas en niños entre los tres y los 12 años.

Por último, queda recordar que el atún en lata, al ser una especie más pequeña que el atún rojo, su contenido en mercurio es mucho menor. De hecho, según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), una lata de atún de 52 gramos tiene una media de 24 µg de mercurio, por lo que una persona de 60 kilos, cuyo TWI sería de 240 µg a la semana, no debería superar la ingesta de 10 latas de atún semanales, por lo que su consumo esporádico es seguro para toda la población incluyendo niños.