Para correr, el calcetín también importa

Los pies deberían ser la parte del cuerpo que más atención recibiese por parte de los corredores. Sin embargo, a parte de elegir unas buenas zapatillas, poco más hacemos por ellos. Sólo aquellos que han sufrido las molestas ampollas han invertido dinero en comprar un buen calcetín técnico.

Las ampollas se producen cuando la humedad se queda atrapada en el pie y provoca que la piel se reblandezca. Al rozar, pisada tras pisada, aparece una ampolla. Y muchas veces no se queda en una única ampolla…

A la hora de elegir los calcetines, hay que tener en cuenta:

  • Que vayan a la medida: evitaremos, sobre todo, que nos queden grandes, pues lo más probable entonces es que aparezcan arrugas y eso es sinónimo de rozaduras.
  • En cuanto al tejido, es importante que transpire lo máximo posible, que no quede ni una gota de sudor en la piel. Eso sería lo ideal, aunque sabemos que es muy complicado. Existen calcetines de doble capa que, además de controlar el sudor, evitan roces.
  • El almohadillado es un detalle que pocos tienen en cuenta, pero es muy importante tener una mayor protección en las zonas donde el impacto es mayor, como el talón. Los más profesionales pueden incluso escoger entre los de invierno y los de verano. Los primeros se diferencian de los segundos en que mantienen la temperatura de los pies y evitan que estos se enfríen.

Por tanto, si eres un runner ya sabes, cuida tus pies, empezando por los calcetines…