Qué significa realmente ser vegano

El veganismo va más allá de una tendencia alimentaria ya que, además de excluir cualquier tipo de alimento de origen animal, también promueve el consumo de productos (cosmética, ropa, utensilios, etc.) que no supongan explotación ni crueldad animal, hecho que conlleva una implicación medioambiental, social, ética y política.

Influencia del veganismo en el medio ambiente

Como hemos comentado, el veganismo implica un estilo de vida cuyos objetivos van dirigidos a respetar el medio ambiente ya que trata de minimizar la huella ecológica que produce la ganadería por la emisión de gases de efecto invernadero, la explotación de recursos naturales para la crianza animal y  la sobreexplotación pesquera, entre otros.

Además, hay que recalcar que, siguiendo los preceptos de la ética vegana, tampoco sería respetuoso para el medio ambiente consumir vegetales que no sean de proximidad o cuya producción implicara el uso de pesticidas o de fertilizantes de origen animal. Por ello, la agricultura vegana utiliza abonos de origen vegetal (compost vegetal y humus) y respeta los tiempos de recolección y maduración de cada fruta o vegetal según el calendario estacional.

Características de la alimentación vegana

A grandes rasgos, la alimentación vegana se basa en el consumo exclusivo de alimentos de origen vegetal (verduras, hortalizas, cereales, frutos secos y semillas, frutas, legumbres, etc.) ya sea en su forma natural u obteniendo productos derivados de éstos como las alternativas veganas a la carne ( tofu, seitán, soja texturizada, hamburguesas veganas…) o las alternativas de productos lácteos como las bebidas vegetales (elaboradas con cereales o frutos secos), el yogur o el queso vegano (elaborados con ingredientes 100% vegetales).

Sin embargo, hay que tener en cuenta que la industria alimentaria, en su objetivo de llegar al máximo número de consumidores, también elabora productos con sello “vegano” que, aunque sus ingredientes sean de origen vegetal, su forma de elaboración no respeta el medio ambiente y no aportan ningún beneficio para nuestra salud ya que siguen siendo alimentos ultraprocesados.

Por tanto, para llevar a cabo una alimentación vegana no es necesario recurrir a alimentos que lleven un sello que garantice que sus ingredientes sean de origen vegetal sino que es más lógico consumir alimentos vegetales en su forma más primitiva y menos procesada.

¿Qué evitar si queremos llevar a cabo un estilo de vida vegano?

A nivel alimentario, el veganismo excluye el consumo de alimentos de origen animal como carnes, pescados, miel, huevos, productos lácteos y aquellos que contengan ingredientes de origen animal como la gelatina, la lactosa, el suero de leche, ciertos aditivos, el carmín y los ácidos grasos omega 3 derivados del pescado.

Por otra parte, el veganismo evita el uso de productos cosméticos que impliquen la utilización de animales tanto en su elaboración como en su experimentación, así como el uso de prendas de vestir y accesorios hechos con pieles de animales como el cuero o la lana.

En resumen, el veganismo es una corriente que promueve el bienestar animal y medioambiental en cualquiera de sus decisiones de consumo.