Sobre el jengibre

El jengibre, y en concreto su raíz, es una especie que fue muy utilizada en la cultura tradicional china e hindú como condimento para cocinar ya que se decía que ofrecía protección frente a patógenos presentes en la comida. Por tanto, ya se conocían algunas propiedades del jengibre para tratar las infecciones. Esta efectividad está hoy científicamente comprobada ya que ayuda a combatir bacterias resistentes a antibióticos. No obstante, estas propiedades antisépticas no son las únicas que posee esta preciada especia. A continuación, citamos otros efectos beneficiosos para la salud y sus aplicaciones terapéuticas.

  • Previene náuseas y vómitos, como pueden ser los derivados de un viaje largo, del embarazo o de un tratamiento con quimioterapia.
  • Favorece la digestión: su ingesta habitual ayuda a mejorar la composición de la flora intestinal minimizando la aparición de hinchazón abdominal y meteorismo (gases).
  • Acción antiinflamatoria: su efecto puede ser útil para mejorar los síntomas de enfermedades que cursan con inflamación como la artrosis de rodilla, la artritis reumatoide e incluso enfermedades cardiovasculares. Además, puede ser útil para aliviar los dolores menstruales, dolores de cabeza, tensión y calambres. En estos casos se puede utilizar 1-3 g de jengibre diarios para ejercer el mismo efecto analgésico que el ibuprofeno.
  • Ayuda a regular los niveles de glucosa: por lo que puede ser un coadyuvante en personas con prediabetes o diabéticos tipo 2.
  • Fortalece el sistema inmune: por ello tiene un efecto preventivo contra los resfriados y la gripe.
  • Anticancerígeno: algunos de sus componentes pueden inhibir el crecimiento de células cancerígenas ya que ciertos estudios in vitro han comprobado su eficacia en cáncer de mama, próstata, colorrectal y de ovarios.
  • Reconstituyente para la actividad muscular: su alto contenido en magnesio, calcio y fósforo favorecen la contracción del músculo y transmisión del impulso nervioso por lo que el jengibre ayuda a prevenir y combatir espasmos y debilidad muscular.

Precauciones y dosificación

Las investigaciones médicas para evaluar los efectos del jengibre se realizan en dosis de 250 mg de extracto o consumiendo unos 2 gramos de raíz cruda o cocida. Sin embargo, hay que tener precaución ya que en dosis elevadas puede producir gastritis por lo que no se aconseja su uso en personas que sufren úlcera gastroduodenal.

Además, los suplementos de jengibre dirigidos a embarazadas y lactantes deben ser prescritos por su médico y evitar su toma en períodos muy prolongados. Tampoco se aconseja su toma en niños menores de 6 años.

Usos en la cocina

El jengibre se puede utilizar en comprimidos, infusiones, masticando la raíz o utilizando la raíz encurtida o molida como especie o condimento en la cocina.

De hecho, el jengibre fresco rallado se puede utilizar como aliño de carnes y pescados, como complemento de una vinagreta para ensaladas, para elaborar salsas picantes (cono el curry) o incluso en la elaboración de pasteles y galletas.