Stop bulos sobre fotoprotección

Desde el Instituto #SaludsinBulos, la Academia de Dermatología y Venereología (AEDV) y la Asociación de Profesionales de la Farmacia (ASPROFA) alertan del aumento de bulos sobre la fotoprotección y sus consecuencias. El motivo es que el confinamiento ha hecho circular una serie de informaciones falsas que ponen en peligro la salud. Por ello, han actualizado el Decálogo de bulos en fotoprotección para acabar con estos falsos mitos y favorecer un uso correcto de los protectores solares.

Algunos de los bulos más extendidos

Uno de los principales bulos es que este año más que nunca nos hemos de exponer al sol para suplir la falta de vitamina D que hemos sufrido al estar confinados y no hacer vida al aire libre. Desde estas entidades se esfuerzan por informar y desmentirlo pues resulta que ahora es más fácil quemarnos y que con protección solar sintetizamos igualmente esta vitamina. Además, recuerdan que con una exposición de 10 minutos en rostro y manos ya cubrimos las necesidades diarias, y puede ser en las horas de menor insolación.

Otro bulo es que la mascarilla ya protege el rostro, pero esta no impide el paso de la radiación solar (al igual que las sombrillas y la ropa) por lo que es necesario aplicarlo bajo la misma igualmente. Y el rostro es una de las zonas que más protección necesita siempre por ser la más expuesta, no sólo al tomar el sol, también al pasear, tomar algo en una terraza, hacer deporte…

En el decálogo también recoge otras informaciones muy útiles, como que un fotoprotector no mantiene intactas sus características de un año a otro, o que no todos los fotoprotectores son iguales. Tampoco es cierto que con una sola aplicación al día sea suficiente, pues se ha de ir repitiendo, sobre todo si nos mojamos o sudamos, y también los días nublados.

Siempre, pero este año más que nunca por la circulación de bulos, es importante acudir a las fuentes de información adecuadas sobre protección solar, y ayudar a desmentir y que dejen de circular entre la población.